jueves, 24 de marzo de 2016

Sin nada que perder

Después de la segunda guerra mundial, hubo una explosión de la natalidad en los países más afectados, que dio origen a la llamada Generación Baby Boomers, término que se popularizó luego a nivel mundial. Son los hijos de la Generación Silenciosa y caracteriza a las personas nacidas entre los años 1942 y 1960.
En Chile, considerando que la edad de jubilación es a los 60 años para las mujeres y 65 años para los hombres, podemos asegurar que esta generación empezó a jubilar el año 2002 y terminará de hacerlo el año 2025. Es decir, como fuerza laboral tiene los años contados.
Esta generación que ha valorado mucho el trabajo y la productividad, que ha tratado de hacer carrera en una misma empresa, que ha intentado avanzar en la pirámide jerárquica a lo largo de su vida laboral y que ha creído que para ser feliz, es necesario sacrificarse, está en retirada.
Es posible pensar que los que permanecen activos, preparan su jubilación desde la misma empresa que los vio crecer, que probablemente estén haciendo sus últimos aportes con la sabiduría que les ha dado la edad, y también, que seguramente están tratando de comprender y convivir, no sin dificultades, con las nuevas generaciones. También es posible agregar que su aspiración más inmediata, es obtener una jubilación que al menos llegue al 70% del último ingreso, como fruto de sus ahorros en la A.F.P., ¿es eso suficiente?
Si usted aún recuerda con nostalgia los famosos conciertos musicales de Woodstock, Hair y Jesucristo Súper Estrella o vio la película Easy Rider más de una vez, si aún piensa que Los Beatles o Los Rolling Stones son los mejores, y si en su juventud se consideró un poco hippie, preocúpese, sin duda es un Baby Boomer.

Pues bien, este grupo está en retirada o más bien, lo están retirando. ¿Habrá que lamentarlo o simplemente es hora de dar paso a nuevas formas de pensar? ¿Son sólo el resultado de una obsolescencia natural? ¿Serán necesarios en los próximos años, o simplemente servirán para arreglar el jardín o los fusibles de su casa?

Cuando Paul McCartney tenía 15 años, escribió: “Cuando envejezca y pierda mi pelo, / dentro de muchos años, / ¿me cerrarás la puerta? / ¿Me necesitarás, me alimentarás / cuando tenga 64 años?

Las cosas han cambiado desde que el ex Beatle tenía 15 años. Hoy las expectativas de vida superan los 80 años en Chile, por lo que no se debería pensar que los 64 son una edad de retiro o el anuncio de un final. Según las estadísticas, a esta generación le quedaría entre 20 y 25 años más, para trabajar, aportar, reinventar, enseñar y devolver sabiduría a la sociedad. Grandes personajes que han superado incluso los 80 o 90 años, siguen haciendo sus aportes en medicina, poesía, política, filosofía y música. Las organizaciones tendrían que apreciar formalmente a los Baby Boomers en vez de discriminarlos y apartarlos. Los profesionales de recursos humanos, deberíamos romper los paradigmas que impiden contratar personas mayores y promover su ingreso en todos los niveles de la organización, donde se pueda mezclar en armonía las diferentes generaciones. Sin embargo, se ha puesto el foco en los jóvenes, dejando escapar el conocimiento, la experiencia y muchas veces la sabiduría.
El tiempo pasa y para el año 2020 en Chile habrá tantos adultos mayores como niños y la sociedad deberá ocuparse de ello, asegurando que los adultos mayores se mantengan integrados en distintos niveles a la sociedad, con acceso a la salud, educación, trabajo, participación política y justicia.
Paul McCartney que ahora tiene más de 70 años, ya pasó la edad que tanto temía y ha declarado que no se retirará nunca de la música y por ello canta: “Podemos hacer lo que queramos,/ podemos vivir como queramos / Ya ves que no hay garantía,/ no tenemos nada que perder.” Ojala los adultos mayores de nuestro país no tengan nada que perder.


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