Hace muchos años, siendo Gerente de Recursos Humanos de Enaex, una empresa de servicios a la minería, empecé a enviar mensajes a través de correos electrónicos a toda la organización. Lo hacía cada lunes con el propósito de ayudar a disminuir los efectos negativos del regreso a la oficina, después de dos días de descanso.
La idea era dar un mensaje motivador, que sirviera de impulso a los lectores, para iniciar con ánimo la semana. Los mensajes empezaron a tener aceptación y cada vez, recibía algunas respuestas que fueron progresivamente aumentando, a veces para manifestar un acuerdo y otras para rechazar el contenido o con la intención de abrir un debate. Algunas personas se sentían identificadas o sensibilizadas por estos mensajes y eso me permitía profundizar en algunos temas que parecían más relevantes.
Durante la permanencia en esa empresa, participé en diversos proyectos, tales como incorporar un Modelo de Gestión para la Excelencia , introducir las normas ISO y desarrollar el área de recursos humanos, por la vía de incrementar el profesionalismo de sus integrantes y mostrar resultados que ayudaban al desarrollo de la empresa. Los mensajes que enviaba cada semana, iban apoyando estos procesos y los acontecimientos que vivía la organización.
Pasó el tiempo y en agosto de 2008, tuve que abandonar la empresa donde había trabajado por casi veinticinco años. Uno de los regalos más sorprendente que recibí al momento de la partida, fue la colección de todos o casi todos los mensajes que había enviado durante años. Un colaborador amigo, se dio el trabajo de conservarlos, imprimirlos, anillarlos y obsequiármelos. El releer los mensajes y comprobar que muchos de ellos aún estaban vigentes, quizás fue el primer impulso para dar origen a este libro.
Dejar la empresa luego de tantos años de trabajo, fue una experiencia dolorosa. Mientras buscaba un nuevo empleo, recuperé algunos espacios familiares perdidos, establecí redes de contacto, tomé café con muchos amigos, envié mis antecedentes a diversos “head hunters” y seguí algunos procesos formales de selección de personal. Al final de ese período de transición que duró aproximadamente tres meses, obtuve muchos aprendizajes, pero quizás uno de los más importantes, fue el haber construido una red de amigos, que me ayudaron con reflexiones, consejos, datos, contactos, compañía, pero sobre todo con palabras de optimismo y esperanza.
En agradecimiento a ellos, decidí reiniciar el envío de mensajes de los días lunes, pero ahora con una orientación distinta, más personal. Con la idea de plasmarlos finalmente en un libro, y en mi doble calidad de poeta e ingeniero, con algunos libros publicados y con experiencia de profesor en varias universidades, pensé que podía juntar esas vertientes y transformar los mensajes en inspiraciones que les permitiera en primer lugar a mis amigos y luego a un público en general, aprender más sobre sus condiciones de liderazgo. De ese modo, renacieron los mensajes de los lunes, que entonces, junto a una reflexión sobre las organizaciones, llevaban adjunto un poema, escogido de acuerdo a la naturaleza del mensaje que quería entregar.
La poesía aporta una forma diferente para apreciar los conceptos de liderazgo, con una perspectiva más libre y menos estructurada. La poesía permite soñar, imaginar, recrear y cuestionar. En la conexión mágica y misteriosa del subconsciente con el consciente, la poesía aporta un lenguaje más amplio que el utilizado generalmente en las empresas.
En el libro "El arte de la dirección" que da nombre a este blog, se reúnen parte de los mensajes enviados durante esa etapa de transición, más otros nuevos, especialmente seleccionados para esta edición, organizados de acuerdo a los temas que considero más relevantes para entender una organización. Se finaliza con un conjunto de escritos, algunos de los cuales he publicado en revistas o páginas de Internet y que integran los temas tratados, a través de experiencias o análisis concretos.
El título, “El arte de la dirección”, proviene de definir arte como una manifestación o actividad creativa, capaz de generar sentimientos y transmitir ideas, utilizando algunos recursos. En este caso, los recursos son la poesía y los conceptos de gestión empresarial, siendo el primero un vehículo para ampliar los alcances del segundo.
Como guía, escogí un Modelo de Gestión para la Excelencia , de amplia difusión y conocimiento internacional, para ayudar a los líderes a reconocer los aspectos más importantes que pueden considerar para mejorar su propia gestión, independientemente del lugar donde se encuentren y del nivel que ocupen.
El Modelo Europeo de Gestión para la Excelencia seleccionado, fue creado como ayuda para las organizaciones que se han iniciado en el camino de la excelencia, estimulando la búsqueda de soluciones y compartiendo las buenas prácticas de empresas que han decidido establecerlo como sistema de gestión. Preferí este Modelo, pues además de ser un referente en muchos países, es similar a la gran mayoría de los actualmente utilizados en todo el mundo.
Los poemas fueron elegidos de tal modo que sirvan para transmitir sentimientos y permitan entrar en áreas que habitualmente permanecen insensibles en el actuar de los líderes, ampliando el lenguaje y facilitando el acceso a una forma de pensar no lineal, creativa y libre. La poesía con su frescura, vence las resistencias al cambio y modifica las realidades limitantes.
El doctor Sergio Peña y Lillo en su libro “El enigma de lo poético” señala: “La verdadera poesía siempre dice más de lo que relatan las palabras, porque la riqueza de su mensaje no está tanto en las ideas que expresa, sino en las formas verbales que utiliza; en su atmósfera fonética, simbólica y tonal”.
En resumen, este libro pretende ser una fuente de inspiración para el liderazgo y su gestión en las empresas del siglo XXI, una liberación de las ataduras que generan los roles y una entretención para quienes puedan apreciar la belleza de la poesía. Si esta unión de poesía y liderazgo es factible, vamos adelante, de lo contrario, sigamos el consejo de Nicanor Parra y levantemos la sesión:
Señoras y señores:
Yo voy a hacer una sola pregunta:
¿Somos hijos del sol o de la tierra?
Porque si somos tierra solamente
No veo para qué
continuamos filmando la película:
Pido que se levante la sesión.
Yo voy a hacer una sola pregunta:
¿Somos hijos del sol o de la tierra?
Porque si somos tierra solamente
No veo para qué
continuamos filmando la película:
Pido que se levante la sesión.
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